Cáncer cervicouterino

El cáncer cervicouterino es una alteración celular provocada por un virus, que se origina en el epitelio del cuello del útero.

Se manifiesta inicialmente a través de lesiones precursoras de lenta y progresiva evolución, que se pueden suceder en etapas: neoplasias intraepiteliales de bajo grado, alto grado y carcinoma in situ. Estas lesiones precursoras, que debieran ser detectadas por el PAP cuando se realiza con regularidad, en ocasiones pueden evolucionar a cáncer invasor.

  • Virus Papiloma Humano: La mayoría de estos tumores se relacionan con el VPH de alto riesgo oncogénico (sobre todo los tipos de VPH 16 y 18).
  • Multiplicidad de parejas sexuales.
  • Mantener la primera relación sexual a edad temprana.
  • Bajas defensas.
  • Estrés
  • Tabaquismo.
  • En etapas iniciales puede aparecer: Sangrado vaginal durante o tras las relaciones sexuales (sinusorragia), después de la menopausia, entre periodos menstruales o periodos menstruales más largos o profusos de lo normal.
  • En etapas avanzadas: Flujo vaginal inusual, habitualmente rosado o sanguinolento y de muy mal olor. Esto además de dolor pélvico.
  • Exploración ginecológica: El médico examina visualmente vulva, vagina, cuello del útero.
  • Papanicolau (PAP): Se recogen células de la superficie del cuello uterino y la vagina (en pacientes sin útero).
  • Test para detectar el VPH: Prueba de laboratorio que verifica la presencia de VPH en el organismo.
  • Colposcopía y Biopsia de cuello uterino: Mediante el uso de un colposcopio (instrumento con aumento y luz), se determina si hay áreas anormales en la vagina o cuello uterino, y éstas se biopsian.
  • Estadio I: El tumor se encuentra limitado al cuello del útero.
  • Estadio II: El tumor se ha diseminado fuera de cuello uterino e invade la vagina sin llegar al tercio inferior ni a la pared pélvica.
  • Estadio III: El tumor invade la parte más baja de la vagina y/o compromete la pared pélvica y/o hidronefrosis o no funcionamiento renal y/o afecta a ganglios linfáticos pélvicos y/o para-aórticos.
  • Estadio IV: El cáncer se ha extendido más allá de la pelvis o compromete (biopsia) la vejiga o recto.
  • Cirugía: La histerectomía es el procedimiento más común. Consiste en extraer el útero y el cuello uterino. Si se encuentra más avanzado, se extirpan también parte de la vagina, tejidos próximos (parametrios) y ganglios linfáticos de la pelvis. Al contrario, cuando se trata de un carcinoma in situ o lesiones tumorales en estadio más precoz en mujeres jóvenes que desean tener hijos, se realiza una conización, mediante la que se extrae una porción de tejido del cuello y canal uterino con forma de cono.
  • Radioterapia: Se prefiere en casos en que el tumor supera los 4 centímetros, por lo que estas pacientes suelen no ser candidatas a cirugía. También puede usarse en casos excepcionales como un complemento después de la cirugía, para disminuir las posibilidades de una reaparición de la enfermedad.
  • Quimioterapia: Se administra asociada a la radioterapia para potenciar efecto de las radiaciones.

INCIDENCIA Y MORTALIDAD EN CHILE:

Incidencia: El año 2012 se registraron 1.441 casos nuevos, lo que representa un 3,6% de todos los cánceres diagnosticados ese año. (Fuente: International Agency for Research on Cancer, Globocan).

Mortalidad: La mortalidad por este tipo de cáncer en 2012 fue de 734 mujeres, lo que representa el 2,9% de las muertes producidas por cáncer ese año (Fuente: International Agency for Research on Cancer, Globocan).

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