¿Los cigarrillos electrónicos o vapers pueden aumentar el riesgo de cáncer?

El tabaquismo es una adicción grave, que junto con perjudicar nuestra calidad de vida en el día a día, aumenta considerablemente las probabilidades de que desarrollemos distintos tipos de cáncer.

En Chile, la realidad es preocupante. Según el “Informe sobre el Control del Tabaco en la Región de las Américas 2018”, la Organización Panamericana de la Salud concluyó que, en ese momento, nuestro país lideraba la prevalencia en el consumo de tabaco en adultos en América y aunque la pandemia por COVID-19 generó mayor conciencia sobre la salud pulmonar, este hábito sigue presente en un 32,5% de chilenos y chilenas.

La popularidad de los vapers y sus cuestionamientos

Posiblemente, la mayoría de los fumadores sea consciente de que es un hábito perjudicial y en la búsqueda de soluciones, una parte de ellos haya considerado el uso de cigarros electrónicos o vapers como una alternativa para dejarlo. Pero, ¿sabemos si realmente esto ayudará a disminuir nuestra probabilidad de tener cáncer en algún momento de la vida?

Los defensores de este “popular” producto, que ha ganado fama en los últimos años, afirman que, en comparación a los cigarrillos tradicionales, estos no generan cáncer porque contienen menos sustancias químicas dañinas. Otros señalan que, al usarlos, no estamos resolviendo el problema de base, ya que los “vapers” no combaten el hábito y tampoco la adicción a la nicotina.

¿Qué dicen las investigaciones?

Un estudio publicado por investigadores del Departamento de Salud Pública de California en 2020 (CDPH) reveló que los e-líquidos y aerosoles que contienen los vapers traen consigo metales pesados como plomo, arsénico y cadmio, que son considerados tóxicos y posibles causantes de cáncer. Por otra parte, también, se ha investigado su relación con el daño pulmonar e irritación debido a la combustión y aspiración de sustancias químicas dañinas, como acroleína y formaldehido.

Complementando esta información, en noviembre de 2021, el Keck School of Medicine de la Universidad de Carolina del Sur, Estados Unidos, advirtió que “vapear” está asociado a continuas alteraciones a nivel celular con daño en el material genético, que desencadenaría una respuesta inflamatoria local y posiblemente, sistémica, asociada a enfermedades cardiovasculares, respiratorias y cáncer.

Probablemente, en los próximos años, seguiremos contando con mayor evidencia sobre el efecto de los cigarros electrónicos en nuestra salud, sin embargo, los especialistas recomiendan que las personas que quieran dejar de fumar lo hagan con la asesoría de un médico que los ayudará a dejar este vicio tan dañino para la salud, y no reemplazarlo con otras herramientas que podrían ser igualmente perjudiciales.

¡Con esfuerzo, compromiso y ayuda médica, podemos vivir mejor sin tabaco!

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