Los riesgos de sobreexponerse al sol en verano

La exposición intensa a la radiación UV en cortas temporadas es particularmente riesgosa. Por esto, si bien es necesario protegerse todo el año, se debe ser especialmente cuidadosos en esta época.

Dr. Álvaro Pantoja, jefe del Equipo de Dermato-oncología del Instituto Oncológico FALP.

Faltan menos de dos semanas para que empiece oficialmente el verano, lo que hace necesario recordar que la sobreexposición solar puede causar cáncer de piel. En esta estación, la radiación UV emitida por el sol es más intensa, por lo que hay que tomar resguardos al tenderse al sol, pero también durante la exposición rutinaria que puede ocurrir al caminar por la calle o al realizar ciertos trabajos al aire libre, por ejemplo.

El Dr. Álvaro Pantoja, jefe del Equipo de Dermato-oncología del Instituto Oncológico FALP, explica que el riesgo que implica exponerse al sol se puede graficar imaginando que cada persona tiene una piscina que se va llenando de radiación UV: “El problema es que no sabemos de qué tamaño es la piscina de cada uno. Y en algún minuto empieza a rebalsarse, es decir, comienzan a producirse mutaciones celulares por acción del sol, que superan la capacidad fisiológica de reparación, generándose un fenómeno irreversible. Es jugar con fuego porque no podemos establecer con anticipación cuánto sol puede tomar alguien sin caer en ese riesgo”.

Lo que sí se ha determinado, dice el especialista, es que la costumbre de exponerse en pocos días a dosis intensas de radiación ultravioleta es particularmente peligrosa.

“El patrón de exposición solar de tipo episódico, que tiene la gran mayoría de las personas que toman sol específicamente en el verano, de manera intensa, ha demostrado ser el que más genera riesgo de melanoma —el tipo más agresivo de cáncer de piel— en personas jóvenes. Una idea de la importancia de estas consideraciones la da el hecho de que antes los melanomas se clasificaban por su aspecto clínico, pero hoy es de acuerdo al tipo de exposición solar”, afirma.

Por esto es que se deben tomar las medidas de resguardo necesarias. ¿Hay que tener  cuidados especiales considerando que este año la pandemia restringió la circulación de muchas personas, limitando su exposición a la radiación UV? El especialista explica que las precauciones deben ser las recomendadas habitualmente —y que las personas ya deberían tener internalizadas—, como evitar estar al sol entre 11:00 y 16:00 horas y el uso de protector solar de al menos FPS 30.

VISIBLE

Hay diferentes tipos de cáncer de piel, y tienen distintas formas de manifestarse.

El melanoma se origina en la transformación maligna de los melanocitos, el mismo tipo de célula que forma los lunares, por lo que suele ser —aunque no siempre— una lesión pigmentada. El cáncer no melanoma, en cambio, aparece como una pequeña herida que no cicatriza espontáneamente, generalmente en piel expuesta al sol, sangra con facilidad y va creciendo con el tiempo.

Dado que el cáncer de piel tiene la ventaja de ser visible, el autoexamen debe utilizarse para detectar de manera oportuna alguna alteración y consultar con un especialista.

Un melanoma encontrado in situ —es decir, cuando no ha traspasado la membrana basal de la epidermis— tiene un buen pronóstico. Pero si progresa, tiene la capacidad de generar metástasis en otros órganos internos, pudiendo ser letal.

“Es fundamental que la gente adquiera la noción del riesgo que está asumiendo al exponerse al sol en esta época del año, de manera muchas veces irresponsable”, finaliza el especialista.

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