Personas con cáncer: qué hacer durante la pandemia de Covid-19

Pacientes oncológicos deben extremar las medidas de prevención del contagio y mantener la comunicación con su médico es clave para evaluar el curso del tratamiento.

Desde los primeros días de la pandemia de Covid-19, los pacientes con cáncer han escuchado que se encuentran dentro del grupo de riesgo de desarrollar complicaciones en caso de contagiarse con el virus, por lo que deben tomar todas las precauciones para evitar un contagio. ¿Cuál es la razón de esta advertencia? Si bien en el mundo se están conduciendo investigaciones para precisar el comportamiento de los pacientes oncológicos frente a una infección por coronavirus, lo que sí está claro es que cualquier persona que tenga un sistema inmune debilitado tiene más posibilidades de enfermarse gravemente si contrae el virus.

Dr. Raimundo Gazitúa, jefe de Hematología del Instituto Oncológico FALP.

Dr. Mauricio Mahave, subdirector médico de Oncología Médica de FALP.

Y algunos tipos de cáncer, junto con ciertos tratamientos, pueden producir una caída en las defensas. “Estudios han mostrado que pacientes que han recibido quimioterapia en las últimas 8 semanas concentran mayor riesgo de mortalidad por Covid-19, especialmente los hemato-oncólogicos”, ejemplifica el Dr. Raimundo Gazitúa, jefe de Hematología del Instituto Oncológico FALP.

En esa misma línea, el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido difunde una guía de la Organización Macmillan Cancer Support según la cual los pacientes oncológicos que tienen más riesgo de enfermar gravemente si contraen Covid-19 incluye a: personas con cánceres hematológicos, como leucemia, linfoma o mieloma, que se encuentran en cualquier etapa del tratamiento; así como quienes han recibido trasplantes de médula ósea o de células madre en el último año, o que todavía están tomando medicamentos inmunosupresores. Además, los pacientes que reciben quimioterapia, inmunoterapia, tratamientos con anticuerpos o terapias dirigidas que pueden afectar el sistema inmunitario, como los inhibidores de la proteína tirosina quinasa o los inhibidores de PARP.

Sabiendo esto, dice el Dr. Gazitúa, “los pacientes deben extremar las recomendaciones generales, especialmente en cuanto a la distancia social: no salir de sus casas y que sus familias también limiten el contacto con otras personas para que no actúen como vectores. También tener mucho cuidado con los alimentos, limpiarlos una vez que ingresan al hogar. En general, los pacientes oncológicos tienen mucha cultura sobre su enfermedad y los riesgos de contraer una infección, por lo que se manejan muy bien”.

Este adecuado comportamiento lo confirma el Dr. Mauricio Mahave, subdirector médico de Oncología Médica de FALP. “Estamos muy contentos porque de los 1.200 pacientes que se tratan mensualmente con quimioterapia, sólo 10 se han contagiado con Covid-19, lo que significa que están siguiendo las recomendaciones de aislamiento. Esto demuestra también que se puede seguir en terapia respetando las instrucciones para prevenir contagio”.

TRATAMIENTO

Una de las preocupaciones de los pacientes oncológicos en el contexto de la pandemia y las restricciones que impone es precisamente qué sucederá con sus tratamientos.

“Esto es algo que se debe analizar caso a caso, evaluando los posibles riesgos y beneficios de continuar o posponer el tratamiento oncológico. En algunos pacientes ha sido posible hacer modificaciones con el fin de reducir sus visitas; por ejemplo, privilegiando las terapias orales por sobre inyectables o disminuyendo la frecuencia en que los reciben”, comenta el Dr. Mahave.

El Dr. Gazitúa afirma que en el caso de los pacientes hemato-oncológicos, la mayoría ha mantenido sus tratamientos, con todos los resguardos correspondientes. “La postergación es algo que tiene que evaluar el médico; una leucemia puede representar más riesgo que el Covid. Sólo en casos puntuales hemos diferido el inicio de la terapia porque existe un margen de tiempo posible”, precisa.

Una de las herramientas que ha colaborado con que los pacientes puedan mantenerse en control es la telemedicina. “Si presentan alguna dolencia nueva, lo pueden exponer en esa consulta y ahí evaluaremos si es necesario citarlo a una consulta presencial. Este sistema de videoconsultas suprime el riesgo del traslado y de permanecer en una sala de espera, lo que es de gran ayuda para contener contagios en población de riesgo y ha contribuido mucho a la baja tasa de contagio de pacientes FALP”.

La telemedicina también es útil para las personas con cáncer si estiman que pueden haberse contagiado con Covid-19. “Un paciente con síntomas respiratorios y/o fiebre debe, en lo posible, comunicarse con su médico tratante y en esa instancia ver si es necesaria una evaluación presencial. El objetivo es minimizar el riesgo de asistir a una urgencia donde sí podría exponerse al contagio”, explica el Dr. Mauricio Mahave.

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